En el año 1967, el lenguaje de programación empleaba ciertas ideas para modelar aspectos de la realidad de forma mucho más directa que los métodos tradicionales. Desde entonces, la orientación a objetos (OO) ha adquirido cada vez mayor renombre, al exponer sus ventajas, entre las cuales:
- Permite un modelado más “natural” de la realidad.
- Provee la reutilización de unidades de software.
- Brinda mecanismos de abstracción para mantener controlable la arquitectura de sistemas complejos.